Amor…

Hay algo que quiero decirte.

No sé si existe una forma perfecta de decir todo lo que tengo en la cabeza y en el corazón, pero quiero intentarlo.

01

Amor…

Antes de cualquier cosa, quiero que leas esto sin pensar que estoy intentando justificarme.

Sé que últimamente las cosas entre nosotros se han sentido raras, confusas, y que tú has estado cargando con un peso que no deberías estar cargando sola.

Sé que has dudado de ti misma, que te has preguntado mil veces si hiciste algo mal, si dijiste algo que no debías, si de verdad mereces esto, si yo todavía estoy aquí de la misma forma.

Sé que has sobrepensado cada silencio, cada cambio pequeño en mi forma de tratarte, cada día en el que sientes que estoy un poco más lejos.

Y eso me duele.

Me duele porque sé que muchas de esas dudas no aparecieron de la nada.

Sé que algunas nacieron de mis propias acciones.

De mis actitudes inconsistentes.

De las veces en las que no supe estar presente como tú necesitabas.

De las veces en las que quizá esperabas una respuesta, una palabra, una muestra de cariño o simplemente sentirme cerca, y yo no supe darte eso.

Y quiero reconocerlo.

No quiero hacer como si nada hubiera pasado.

No quiero decirte simplemente “perdón” y esperar que automáticamente todo vuelva a sentirse bien.

Sé que no funciona así.

Hay heridas que no desaparecen porque uno diga una palabra bonita.

Hay inseguridades que necesitan tiempo, paciencia y sobre todo acciones que demuestren que las cosas pueden ser diferentes.

Y eso es algo que quiero aprender.

No quiero que te sientas tonta por sentir.

No quiero que te culpes por amar de la forma en que amas.

No quiero que te digas a ti misma que eres demasiado sensible.

No quiero que pienses que llorar significa que eres débil.

No quiero que creas que sentir mucho es algo por lo que tienes que disculparte.

Porque no lo es.

Tus sentimientos no son una molestia.

Y aunque yo no siempre haya sabido responder de la manera correcta, eso no significa que tengas que aprender a sentir menos.

Quiero aprender yo a escucharte mejor.

Quiero que puedas hablar conmigo sin sentir que tienes que preparar cada palabra para no provocar un problema.

Quiero que puedas decirme cuando algo te duele.

Quiero que puedas preguntarme cuando tengas miedo.

Quiero que puedas decirme “esto me hizo sentir mal” sin pensar que por hacerlo estás arruinando nuestra relación.

Prefiero una conversación incómoda contigo antes que saber que te quedaste sola pensando durante horas qué hiciste mal.

No quiero que tengas que adivinar cuánto te quiero.

Quiero demostrártelo mejor.

No solamente decirlo cuando las cosas están mal.

No solamente decirlo cuando tengo miedo de perderte.

Quiero que también puedas sentirlo en los días normales.

En los pequeños detalles.

En la forma en que te escucho.

En la forma en que te respondo.

En la forma en que estoy contigo.

Porque decir “te amo” es fácil.

Lo difícil es hacer que la otra persona pueda sentirse amada.

Y quiero aprender esa parte.

Pero pedirte perdón no es lo único que quiero hacer.

También quiero recordarte por qué te elegí.

02

Tú.

Quiero hablar de ti.

No de tus errores.

No de las cosas que crees que haces mal.

De ti.

De la persona que eres.

Porque muchas veces cuando alguien está inseguro empieza a mirar solamente sus defectos.

Empieza a pensar en todo lo que podría mejorar.

En todo lo que cree que le falta.

Y quiero que por un momento dejes de hacer eso.

Quiero que recuerdes que yo no me enamoré de una versión perfecta de ti.

Me enamoré de ti.

De tu forma de querer.

De tu manera de preocuparte.

De las cosas pequeñas que haces.

De cómo puedes hacer que un momento normal termine convirtiéndose en un recuerdo.

De nuestras conversaciones.

De las veces que nos quedamos hablando.

De las veces que simplemente estar contigo hizo que mi día fuera diferente.

De esas cosas que quizá para ti parecen pequeñas y para mí significan mucho más de lo que te digo.

No quiero que te compares con nadie.

No quiero que pienses que necesitas convertirte en otra persona para ser suficiente para mí.

No quiero una versión diferente de ti.

Te quiero a ti.

Con tus virtudes.

Con tus inseguridades.

Con tus días buenos.

Con tus días malos.

Con las cosas que todavía estás aprendiendo.

Y también quiero que entiendas algo: yo tampoco soy perfecto.

Yo también tengo cosas que aprender.

Yo también tengo formas de reaccionar que debo mejorar.

Yo también puedo equivocarme.

Por eso no quiero que nuestra relación se convierta en una situación donde tú sientas que eres la única persona que tiene que cambiar para que esto funcione.

No sería justo.

Yo también tengo que hacer mi parte.

Perdóname.

Perdón por las veces que mis acciones te hicieron dudar de ti.

Perdón por las veces que te hice sentir que estabas sola cuando se suponía que debías sentirme cerca.

Perdón por las veces que no supe darte una respuesta cuando necesitabas claridad.

Perdón por las veces que te hice pensar demasiado.

Perdón por las veces que mis palabras dijeron una cosa y mis acciones parecieron decir otra.

Perdón por hacerte sentir que tenías que competir con una versión imaginaria de alguien que sería “mejor” que tú.

No existe esa persona que tengas que convertirte en ella.

No necesito que seas perfecta.

Necesito que seas tú.

Y necesito aprender a quererte mejor.

Pero también quiero pedirte algo.

No dejes que tus inseguridades te convenzan de que no eres suficiente.

Cuando tengas miedo, háblame.

Cuando algo te duela, dímelo.

Cuando no entiendas algo, pregúntame.

No quiero que construyas respuestas en tu cabeza mientras yo ni siquiera sé lo que estás sintiendo.

Quiero que podamos hablar.

Aunque sea difícil.

Aunque tengamos que parar, respirar y volver a intentarlo.

Porque para mí una relación no significa nunca tener problemas.

Significa aprender a atravesarlos juntos.

Y si algún día vuelves a sentir que estás sola con tus pensamientos…

Quiero que recuerdes que puedes venir conmigo.

No tienes que cargar todo tú sola.

03

Lo que quiero contigo.

No sé exactamente qué va a pasar mañana.

No sé cómo será todo dentro de meses o años.

No quiero prometerte que nunca vamos a equivocarnos.

Porque somos humanos.

Vamos a tener días difíciles.

Vamos a tener momentos en los que no entendamos al otro.

Vamos a tener conversaciones que no serán fáciles.

Pero hay algo que sí sé.

Quiero intentarlo.

Quiero seguir construyendo esto contigo.

Quiero que aprendamos.

Quiero que cuando miremos atrás podamos decir que no dejamos que nuestros errores fueran más grandes que el amor que nos teníamos.

No quiero que nuestro futuro dependa de que ninguno de los dos vuelva a equivocarse.

Quiero que dependa de que cuando nos equivoquemos sepamos reconocerlo.

Que sepamos pedir perdón.

Que sepamos escuchar.

Que sepamos cambiar.

Que sepamos volver a elegirnos.

Y quiero que sepas que no espero que tú seas la única que haga ese esfuerzo.

Yo también quiero hacerlo.

Si alguna vez vuelves a tener miedo

Si algún día vuelves a preguntarte: “¿Hice algo malo?”

Quiero que no tengas que responderte tú sola.

Ven conmigo.

Si alguna vez piensas: “¿Ya se cansó de mí?”

No quiero que pases horas intentando encontrar una respuesta en cada pequeño detalle.

Pregúntame.

Si alguna vez piensas: “¿Ya no me quiere igual?”

Quiero poder hablar contigo.

Porque no quiero que nuestra relación sea un lugar donde tengas que investigar constantemente para saber cómo estamos.

Quiero que sea un lugar donde podamos preguntarnos directamente.

Donde podamos ser honestos.

Donde podamos decir: “Tengo miedo.”

“Esto me dolió.”

“Necesito que estés conmigo.”

“No entendí lo que pasó.”

Y que el otro pueda escuchar.

No quiero que te sientas menos

No quiero que te sientas menos.

No quiero que pienses que existe una persona que sería más fácil de amar.

No quiero que pienses que tienes que convertirte en alguien más para que yo quiera quedarme.

Y tampoco quiero que sientas que tienes que demostrarme todos los días que mereces estar conmigo.

El amor no debería sentirse como un examen.

No quiero que tengas que pasar una prueba para merecer cariño.

Quiero que podamos crecer juntos.

Gracias

Gracias.

Gracias por cada momento.

Gracias por las conversaciones.

Gracias por las veces que me has escuchado.

Gracias por las veces que has intentado entenderme.

Gracias por las veces que has tenido paciencia conmigo.

Gracias por cada pequeño detalle que quizá nunca supe agradecer correctamente.

Gracias por elegirme.

Y gracias por permitirme formar parte de tu vida.

No quiero dar por sentado nada de lo que tenemos.

Amor…

Si llegaste hasta aquí, quiero que sepas que cada palabra la escribí pensando en ti.

No hice esto porque quiera que olvides todo de un momento a otro.

No hice esto para que sientas que tienes que perdonarme inmediatamente.

Lo hice porque hay cosas que quizá no he sabido decirte mirándote a los ojos.

Y necesitaba encontrar una forma de decirlas.

Te quiero.

Te quiero incluso cuando las cosas no son perfectas.

Te quiero cuando estamos bien.

Te quiero cuando estamos intentando entendernos.

Y quiero aprender a quererte de una manera que no solamente suene bonita, sino que también se note.

No quiero que tengas que preguntarte constantemente si eres suficiente.

No quiero que tengas que compararte.

No quiero que tengas que esconder lo que sientes.

No quiero que tengas miedo de hablar conmigo.

Quiero que podamos construir una relación donde los dos podamos sentirnos seguros de ser nosotros mismos.

Perdón por las veces que te hice sentir lo contrario.

Perdón por las veces que no supe estar.

Perdón por las veces que te hice dudar.

Y gracias por todo lo que hemos vivido.

Si todavía me permites estar a tu lado…

quiero hacerlo mejor.

No solamente decirte que te amo.

Quiero que puedas sentirlo.

Te amo.

Y espero que nunca tengas que olvidar lo importante que eres para mí.

Perdón.

Y gracias por ser tú.

— Con todo mi amor.